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La espera hizo de instantes interminables horas, y el lecho hizo las horas inmóviles instantes que hablaban de la vida como hablan los amantes, con avidez de noches y recelo de auroras.
Destrocé la clepsidra para cortar el flujo de la arena del tiempo, perpetuando el momento; pero ¿cómo se extiende tal estremecimiento, sin la varita mágica, o el conjuro del brujo?
Ni se detiene el ciclo de climas o incidentes, ni se prolonga el lapso que el azar nos depara; el abrazo que llega, pronto nos desampara, las finezas más blandas tórnanse indiferentes.
Y así fluye la vida, como todos corremos, de un instante a otro instante, y de uno a otro lugar, sin detener el tiempo, sin desenmarañar la complicada urdimbre que al amar retejemos.
Tan frágiles momentos, tan breves, tan repletos de intensidad, de sangre, de piel, de turbulencia, inyectando en el alma rasgos de pertenencia, tan narcotizadores, y al fin tan incompletos.

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Mi querida Dulce:
Todos los días estoy contigo amor,
porque todos los días te pienso,
porque todos los días te extraño,
todos los días me hace ilusión éste amor
que nos encontró y nos unió,
mis más bellos pensamientos del día
vuelan hacia ti.
Lo esencial, lo más importante es éste amor
que te acompaña donde estés
porque te pertenece,
eres la sorpresa más agradable y hermosa
que ha llegado a mi vida.
Eres lo más importante,
llegas en un momento de mi vida perfecto,
unos años después y quizás
nunca nos hubiéramos conocido.
No quiero ni imaginarlo
pues me importas mucho amor.
Unos años antes y quizás
yo no hubiese sido capaz de confesarte
con convicción como lo hago ahora,
lo mucho que significas para mí,
pero hemos coincidido en un tiempo exacto,
y nada nos impedirá amarnos.
no sé si agradecérselo al amor,
a la poesía, a Dios, o a los tres por igual,
porque me han permitido conocer
al amor más maravilloso,
Tu, lo único que extraño intensamente,
y te quiero junto a mí para decirte
Lo mucho que te amo...
lo mucho que te quiero...
lo mucho que te admiro...
Cada día eres mi mejor pensamiento,
eres lo más amado, ese ser que inspira,
que se llenó de fuerza y paciencia
muchos meses para esperar por mi,
no importando en qué lugar estuviera,
te quiero tanto y es por eso que te confieso
que tienes todos mis besos y mi vida entera,
Con Amor... Rafa | |
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Hoy como siempre, me encuentro pensando en ti y ansioso de escribir lo que siento por ti. Tantas cosas han pasado desde aquel maravilloso dia, ese miercoles cuando por alguna razon entraste en mi vida, y que jamás pensé que esa amistad entre nosotros se convertiría en este amor infinito que siento por ti.
Desde el primer dia me has hecho sentir especial, hoy quiero decirte una vez más que te amo con cada molécula de mi ser y que mis días pasan más lentos por no estar junto a ti.
No se como ha sido pero tú tienes la llave justa y necesaria para abrir este cofre que guarda el tesoro que para ti yo cuidé. Tu amor es la llave perfecta y tu estás hecha a la medida de mi necesidad de amar.
Te amo tanto que quisiera decirte con frases bellas todo lo que siento por ti, pero con mis humildes y sencillas palabras trato de explicarte que te amo,
contigo me siento completo,
tú fuiste creada especialmente para mí y yo para ti.
Te amo por ser tú, siempre tierna, siempre soñadora, cariñosa, inteligente. Te amo porque desde que te conocí has sido mucho mas que la compañera de mi vida.
Te amo porque me amas
tanto como yo te
amo a ti.....

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Un día sin ti es mucho tiempo…
Cuando estoy contigo quiero detener las horas
y más tarde cuando nos toca despedirnos,
quiero que vallan de prisa para volverte a ver,
para volverte a sentir y decirte todas las palabras dulces
que tengo guardadas para ti.
La vida es algo cruel, porque me regala un amor
y me lo quita a la vez. Es como tener las estrellas
y al mismo tiempo saber que están muy lejos
y no las puedo tocar.
A veces la tristeza se apodera de mi,
tristeza por tenerte un momento para luego
separarme de ti,
por un tiempo que quizás sea breve y que gracias
a ese beso intenso que me envias al despedirnos
podré soportar esta eternidad sin fin,
hasta nuestro próximo encuentro.
Estar enamorada de ti, es perder
el control de mis actos
y que en mi interior vuelvan a volar las mariposas
que un día guardé en una jaula para no volver a sufrir.
A veces pienso que quizás sólo soy un espejismo para ti,
que en lugar de una diosa aquí solo hay una simple mortal,
que en lugar de una reina soy solo una plebeya común
que anda por la vida queriendo hacer realidad
los sueños de princesa.
Y a veces tengo miendo que se te pase el encanto,
y que para tus ojos deje de ser princesa y vuelva
a ser simple mujer.
A veces mi cielo me voy a la cama a pensar solo en ti,
y por las noches deseo soñar solo contigo
y susurrar en tu oído eso que hoy te quise decir,
eso que tu ya sabes hoy y todos los dias de mi vida
siento pot ti....
Este escrito no es mio..Es de una gran mujer a la cual pedi
permiso para copiarlo y ponerlo en mi espacio
Un gran beso para ella
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Cuanto tengo, las cosas más triviales,
evocan tu recuerdo en añoranza;
y entre ellas oigo el canto de esperanza
que escuchan en otoño los rosales.
¡Quién te tuviera aquí, quién te tuviera!,
amor, si temporal, de temple eterno,
para entibiar las nieves de este invierno,
tú, mi gentil perenne primavera

Desde la oscuridad de mi destierro,
lejos de ti, alzo la voz en grito,
sangrando sentimientos por escrito,
y estrangulada en soledad de hierro.
Sufrí tanto naufragio, tanto entierro,
ignorando cuál fuera mi delito,
que en este mundo angosto que ahora habito,
eres la tabla y vida a que me aferro.
Al dormirse la luz sobre mi lecho,
duermes conmigo, pero no te estrecho,
cuerpo ausente, recuerdo enamorado.
Eres arduo dolor, profuso gozo,
mansa sonrisa, trémulo sollozo,
tan lejano de mí, tan a mi lado.
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Tan cerca y tan lejos
Estamos a ambos lados de la misma ventana
cuyo cristal opaco no nos permite vernos;
la mano sólo toca la superficie plana,
y no el suave contorno de los rasgos externos;
la palabra nos llega camuflada y lejana,
desnuda del hechizo de los acentos tiernos;
y sólo conseguimos derivar alegría
de los impulsos ciegos de nuestra fantasía.
Pero los sentimientos fluyen intensamente
sin encontrar al paso ni zanjas ni barreras;
y aunque este amor resida tan lejano y ausente,
será en nuestro camino un oasis de palmeras,
con claros horizontes y un cielo transparente,
sin necias restricciones, sin absurdas fronteras;
y el brillo de tus ojos formará una aureola,
testigo para el alma de que ya no estás sola.
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Persiste día a día ante mi espejo el sueño de que me abra tu ventana, y ver, al clarear de la mañana, tu despertar desnudo en su reflejo.
Y tal vez logre, al extender la mano, acariciar tu piel semidormida, sintiéndola de nuevo estremecida cual la sentí en un tiempo ya lejano. | | | | | |
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En la memoria duerme tu imagen por el día,
y al cerrarse la noche mi instinto la despierta,
y un lecho de sonrisas le hace mi fantasía
tras derribar a golpes de deseos la puerta.
Viniste como amiga tendiéndome la mano,
te besé en la mejilla y acaricié tu pelo;
trocamos lejanías en paisaje cercano
bajo la misma luna, aunque en distinto cielo.
Pero manos tendidas y besos en la frente
son la fuente que mana con frescor incesante;
ahora arrastras el agua en ímpetus de torrente
rodando tu lujuria con pasiones de amante.
Me has anegado el alma con tu corriente brava,
y tiemblan en mi carne las rosas de tus dedos,
y el agua arrolladora se ha transformado en lava
incinerando dudas, vacilación y miedos.
Cómplice de secretos y de maquinaciones
con objetivos claros y mente decidida,
aunque hoy sólo se extiende a las imaginaciones
que hubieran enlazado tu vida con mi vida.
Qué enérgica amadora, qué dulce aventurera,
soñadora de mundos posibles e imposibles,
de impulsos indomables, en permanente espera,
de brazos extendidos, tiernos e irresistibles.
Amante transparente, y apasionada amiga,
callada aventurera y cómplice luminosa,
quisiera ser el hombre que algún día consiga
de tu alma y de tu cuerpo la canción y la rosa. | | | |
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Junto a mí
Me esperarás, y acogeré la oferta que tiembla en el cristal de tus retinas; germinará un rosal entre las ruinas, y cicatrizará la herida abierta.
Oigo otra primavera que despierta en coplas de verdor por las colinas, mientras en torno a mí te arremolinas, cálido viento de caricia experta.
No escucho ya los gritos del invierno, con su nieve exterior, su frío interno, helando, ensordeciendo alma y oído.
Sólo el rumor del leño crepitante ardiendo en el hogar, y tú, mi amante, junto a mí, despertándome el sentido.

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Dame una nube, arráncame una estrella,
córtame una porción del firmamento,
suéñame cada noche oscura y bella,
y déjame habitar tu pensamiento.
Dedicado a mis dos hijas..Yolanda y Melania
En las oscuras lunas de sus ojos
duerme ya la mujer que se avecina;
esa mujer que a flor de labios rojos
alternará una rosa y una espina.
Su paso de muchacha es inseguro,
pero presagia garbo y movimiento
que aunque pertenecientes al futuro
emergen hoy y aquí a cada momento.
Cimbrea en su palabra el galanteo
de quien para el hechizo haya nacido,
mixtura de candor y devaneo
descendiendo al revuelo del vestido.
Alguien dirá, si ya no se lo han dicho,
que nació para el ritmo y el requiebro;
y alguien, que para todo tiene un nicho,
sea a su alrededor o en su cerebro.
Y así esta niña, que ha cumplido nueve,
camina hacia mujer, firme, constante,
con el afán del que a la acción se atreve,
y ha de llevarse el mundo por delante

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Mujer sola
     
En esta soledad que me acrecienta
la sed de ti, impidiéndome absorberte;
en esta desnudez, húmeda y lenta,
que te inventa a mi lado, sin tenerte;
en este ofrecimiento que consume
mis horas de ansiedad, inaceptado;
en esta noche que verá el perfume
de mi piel en el aire evaporado;
en este lecho, que de ti vacío,
se transforma en inhóspita meseta;
en este abrazo en que te estrecho mío,
y que tu abrazo, ausente, no completa…
La breve llama de la vela erguida
sobre la palmatoria, en el estante,
se desborda en la cera derretida,
símbolo fálico desafiante.
De mis labios se va un soplo ligero,
y al momento la sombra me circunda;
el roce firme de tu mano espero,
y el fiero impulso que mi entraña inunda.
Y he de suplir la ausencia de tu tacto
con los dictados de mi fantasía,
a solas consumando el mismo acto
que contigo, mi amor, consumaría.
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Partida
Tu partida me hurtó la primavera.
Ya no hay flores en mí; se me está helando
la sangre que encendiste, y en la noche,
larga noche sin tí, un viento amargo
silba por las ventanas.
Todo es igual que antaño.
Yo, en silencio, pregunto a mis recuerdos
si de verdad viniste, o te he soñado.
Si retorno 
Mis brazos quieren salir
en busca de tu cintura;
pero estará en otras manos,
y en otra cara las tuyas.
Se fue aquel tiempo, y con él
el amor, la fe, las dudas...
Lo que se vive una vez
ya no se repite nunca.

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¿Qué valen las palabras si me llegan escritas? ¿De qué sirven los besos si no irradian calor? ¿Cómo puedo abrazarte, si aunque tanto me incitas, la distancia te impide percibir mi temblor?
   
Se arremolinan mis manos
desde tu vientre a tus senos
al retrasarse tus pasos
en la frontera del sueño.
Tan inmóvil, tan callada,
tan voraz yo, tan inquieto.
Pecho adosado a tu espalda
con el corazón sin frenos
en carrera de latidos,
y tus latidos tan lentos
que no consigo dejar
sincronizados los ecos.
Suave llamada la mía,
no es voz clara, es balbuceo
de imperceptibles suspiros,
navegando en el aliento,
y enredados en la oscura
maraña de tu cabello.
No los oyes. En la niebla
de tu espacio soñoliento
se deshacen los sonidos,
pero responde tu cuerpo
a la insistente llamada,
cálida, del sexo erecto,
con incipientes temblores
de muslos semidespiertos,
cuatro columnas truncadas,
cuatro ríos paralelos.
Vuelves de la bruma, vuelves,
melodía de silencio
en cuerdas de arpa perdida,
recobrada entre mis dedos.
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